domingo, 17 de enero de 2010

Lineamientos de la didáctica de la Materia de: Física

Impartir clases es todo un arte. En este arte podemos considerar la libertad de cátedra que tiene el profesor para conducir diariamente por una o bien unas horas la materia que imparte en el semestre.

Cada profesor desarrolla un estilo de dar clase con lo que puede haber semejanzas y diferencias ya que de alguna manera sigue con la secuencia didáctica que promueve la Dgeti pero también sabe y conoce lo que realmente debe enseñar. Como lo dice Esteve (2003) en la eventura de ser maestro; ahora tengo la libertad de diseñar en mi planeación aspectos importantes para la vida y para el trabajo.


y se ve consolidado en la medida que continúa impartiendo la misma materia así como innumerables sesiones de práctica. Ello implica realizar presentaciones mas claras usando estrategias efectivas para crear un ambiente más motivador. Ya no improviso, sino que planeo y hago que los alumnos desarrollen hábitos hacia el aprendizaje,; es quí donde hago una mezcla entre mi método y el que promueve la didáctica específica. Sin embargo creo que los cambios que últimamente he realizado son: las habilidades discursivas, cognoscitivas, metodológicas, de conducción de grupo y de evaluación. Agrandes rasgos los expongo.



a) Habilidades discursivas.


Como facilitadotes que trabajamos por competencias debemos tener presente la dimensión expresiva en los alumnos (comunicación), así como la capacidad de diálogo que son de suma importancia (retroalimentación). Por lo tanto, fomentamos en la exposición de nuestras clases, la posibilidad de comunicar conocimientos y emplear un lenguaje claro, con entonación persuasiva, para atraer y mantener la atención del grupo y aclaramos dudas mediante ejemplos y analogía. Usamos la Tecnología (Tic’s) para citar ejemplos cotidianos y de nuestro entorno regional.



b) Habilidades cognoscitivas.


Como dice Esteve (2003) “Me gané la libertad de estar en clase, con seguridad en mí mismo, con un buen conocimiento de lo que se puede y lo que no se puede hacer en una clase; la libertad de decir lo que pienso, de ensayar nuevas técnicas para explicar un tema, de cambiar formas y modificar contenidos. Y con la libertad llegó la alegría: la alegría de sentirme útil a los demás, la alegría de una alta valoración de mi trabajo, la alegría por haber escapado a la rutina convirtiendo cada clase en una aventura y en un reto intelectual”.

Ello, lleva una buena dosis de conocimiento profundo de la materia con los conceptos idóneos, los ejercicios adecuados, la selección de tareas y de exámenes que mejor potencien el aprendizaje de los alumnos

c) Habilidades metodológicas.


Todos nuestros programas tienen una razón de ser, proceden de manera metodológica, porque así lo propone la mediación pedagógica y también por el enfoque que los programas de estudios presentan, los cuales pretenden que el conocimiento se imparta siguiendo diversas metodologías según la ciencia de que se trate. En el caso de la metodología para la ciencias el objetivo es que aprendamos el lenguaje de la física, con lo que debemos enseñarlos a que puedan analizar, sintetizar, relacionar y juzgar los experimentos para fomentar la crítica científica, es decir,,llevar al alumno de lo abstracto a lo concreto, secuencial izar el proceso de solución de problemas, ejemplificar el conocimiento con casos prácticos y cotidianos, formular preguntas claras que estimulen al alumno a pensar reflexivamente.



d) Habilidades para la conducción del grupo


Fomentar y desarrollar en los alumnos el trabajo en equipo donde todos aportan, se enriquecen con la opinión ajena y suman esfuerzos. Esta formación se logra si tenemos la habilidad para conducir un grupo y atender a cada equipo de trabajo según sus necesidades. Esto quiere decir que debemos dirigir con asertividad las sesiones de clase, conducir de manera uniforme a un grupo numeroso en la solución de un problema, atender a uno o varios alumnos en particular sin interferir en el trabajo de los equipos y sin que se afecte el interés de la clase y creo que una de las más complejas es la de estimular el empleo del tiempo para preguntas y para continuar la explicación del tema.



e) Habilidades para actuar como evaluador.


La función de enseñar de un docente no acaba con la simple exposición del tema, sino que continua con las diversas retroalimentaciones que ofrece al grupo y a los alumnos de manera personalizada, cosa que me resulta difícil todavía.


La evaluación me permite constatar el avance de los alumnos en el aprendizaje y es una fuente de motivación para ellos cuando encuentran en los profesores el reconocimiento por los logros obtenidos.



jueves, 14 de enero de 2010

COMENTARIOS DE LA LECTURA EL APRENDIZAJE Y EL DESARROLLO DE LAS COMPETENCIAS



Xavier Vargas Beal (2005) en su ensayo El aprendizaje y el desarrollo de las competencias plantea como tesis la problemática que se presenta para desarrollar competencias y hacerlo a partir de aprendizajes significativos y situados en la realidad.

Para ello, cuestiona cómo debe definirse y entenderse el término competencia, si como educación o capacitación, si es lo mismo capacitar que educar. Definiendo que: “Competencia es la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos.

Totalmente de acuerdo con el autor ya que cada materia tiene un objetivo claro y definido y somos los profesores los que debemos tener distintas formas de presentar un mismo objetivo. Para ello, se nos pregunta ¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque de competencias?

Contestaría como lo hace Vargas (2005) cuando se cuestiona: “qué relación guarda el aprendizaje significativo con el situado, ya que pareciera ser que para distintos autores, al situar el aprendizaje dentro del interés del estudiante también y simultáneamente se está garantizando en alguna medida que tal aprendizaje sea significativo. Es fundamental el análisis y la reflexión de todos estos interrogantes si deseamos realmente articular en un mismo proceso de enseñanza-aprendizaje las nociones: competencia, aprendizaje, aprendizaje significativo y aprendizaje situado.

Todas las que él señala ya que sin el estudiante y los instrumentos para aprender así como la colaboración y el trabajo n equipo no es posible. En cuanto a la pregunta de si ¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en una simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera también me adhiero al análisis del autor cuando dice:

“No negamos, en absoluto, que unos determinados conocimientos se hicieron presentes en el espacio de esa relación de enseñanza-aprendizaje, pero sospechamos que la naturaleza del aprendizaje, como realidad existencial humana, está aquí totalmente trivializada.”

Y continua: Sabemos que al aprender, el ser humano se transforma, si no fuera así, la evolución y la civilización no se explicarían; entonces ¿por qué cuando se habla de aprendizaje el énfasis educativo está puesto en los contenidos y en el proceso de enseñanza-aprendizaje y no en la identidad personal y el proceso de transformación del sujeto? En este sentido, nuestra sospecha va más allá de sólo poner en cuestión la noción de mediación. Creemos que, al aprender, el ser humano está optando por una forma concreta de apropiación de la realidad, del mundo. Reconocemos que al aprender, el ser humano almacena determinados datos, pero no creemos que eso constituya propiamente el aprendizaje. ¿Qué es entonces lo que realmente lo constituye? Si es el estudiante quién aprende y lo que aprende lo construye él mismo, ¿por qué hablar de mediación? Evidentemente el maestro actúa comunicacionalmente de una determinada manera que según él, media el proceso de aprendizaje del estudiante, ¿pero qué es lo que media? Los conocimientos ciertamente no, porque éstos están siendo construidos por el propio estudiante.

Entiendo que este autor centra su atención en el profesor universitario y su papel en este nuevo rol de competencia y contesta a estas interrogantes diciendo: que no todos los maestros de todas las universidades, si bien es cierto están demandados a desarrollar competencias operativas, también están exigidos por la misma sociedad a analizar y reflexionar el mundo de la profesión desde los valores sociales y desde las teorías que constituyen su saber.

Finalmente, este autor concluye que se debe Aprehender con h, debe existir el interés del estudiante que ni aunque el profesor, la escuela, el programa y las estrategias se den al 100% nada se puede hacer si ellos no quieren y finalmente, el aprendizaje situado donde como dice el autor: La acción por sí misma no es en ningún caso suficiente para movilizar la organización de los esquemas sino únicamente en la medida en que tal organización es demandada por un interés adaptativo del estudiante. Del mismo modo, la acción no moviliza la organización de estos esquemas si no hay en ella proximidad cognitiva suficiente a las capacidades propias del estudiante. Situar el aprendizaje tiene ciertamente un aspecto inter-psicológico de práctica socio-profesional en tanto que tal aprendizaje se sitúa en un espacio problemático concreto de la profesión, sin embargo, debemos reconocer que tiene también un aspecto intra-psicológico en tanto que este mismo aprendizaje tiene que situarse, cognitivamente hablando, en el interés personal y en la zona de desarrollo próximo del estudiante.

Encuentro que el autor es seguidor de la corriente de Vigotsky y el texto plantea los preceptos de esta corriente psicopedagógica