jueves, 14 de enero de 2010

COMENTARIOS DE LA LECTURA EL APRENDIZAJE Y EL DESARROLLO DE LAS COMPETENCIAS



Xavier Vargas Beal (2005) en su ensayo El aprendizaje y el desarrollo de las competencias plantea como tesis la problemática que se presenta para desarrollar competencias y hacerlo a partir de aprendizajes significativos y situados en la realidad.

Para ello, cuestiona cómo debe definirse y entenderse el término competencia, si como educación o capacitación, si es lo mismo capacitar que educar. Definiendo que: “Competencia es la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos.

Totalmente de acuerdo con el autor ya que cada materia tiene un objetivo claro y definido y somos los profesores los que debemos tener distintas formas de presentar un mismo objetivo. Para ello, se nos pregunta ¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque de competencias?

Contestaría como lo hace Vargas (2005) cuando se cuestiona: “qué relación guarda el aprendizaje significativo con el situado, ya que pareciera ser que para distintos autores, al situar el aprendizaje dentro del interés del estudiante también y simultáneamente se está garantizando en alguna medida que tal aprendizaje sea significativo. Es fundamental el análisis y la reflexión de todos estos interrogantes si deseamos realmente articular en un mismo proceso de enseñanza-aprendizaje las nociones: competencia, aprendizaje, aprendizaje significativo y aprendizaje situado.

Todas las que él señala ya que sin el estudiante y los instrumentos para aprender así como la colaboración y el trabajo n equipo no es posible. En cuanto a la pregunta de si ¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en una simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera también me adhiero al análisis del autor cuando dice:

“No negamos, en absoluto, que unos determinados conocimientos se hicieron presentes en el espacio de esa relación de enseñanza-aprendizaje, pero sospechamos que la naturaleza del aprendizaje, como realidad existencial humana, está aquí totalmente trivializada.”

Y continua: Sabemos que al aprender, el ser humano se transforma, si no fuera así, la evolución y la civilización no se explicarían; entonces ¿por qué cuando se habla de aprendizaje el énfasis educativo está puesto en los contenidos y en el proceso de enseñanza-aprendizaje y no en la identidad personal y el proceso de transformación del sujeto? En este sentido, nuestra sospecha va más allá de sólo poner en cuestión la noción de mediación. Creemos que, al aprender, el ser humano está optando por una forma concreta de apropiación de la realidad, del mundo. Reconocemos que al aprender, el ser humano almacena determinados datos, pero no creemos que eso constituya propiamente el aprendizaje. ¿Qué es entonces lo que realmente lo constituye? Si es el estudiante quién aprende y lo que aprende lo construye él mismo, ¿por qué hablar de mediación? Evidentemente el maestro actúa comunicacionalmente de una determinada manera que según él, media el proceso de aprendizaje del estudiante, ¿pero qué es lo que media? Los conocimientos ciertamente no, porque éstos están siendo construidos por el propio estudiante.

Entiendo que este autor centra su atención en el profesor universitario y su papel en este nuevo rol de competencia y contesta a estas interrogantes diciendo: que no todos los maestros de todas las universidades, si bien es cierto están demandados a desarrollar competencias operativas, también están exigidos por la misma sociedad a analizar y reflexionar el mundo de la profesión desde los valores sociales y desde las teorías que constituyen su saber.

Finalmente, este autor concluye que se debe Aprehender con h, debe existir el interés del estudiante que ni aunque el profesor, la escuela, el programa y las estrategias se den al 100% nada se puede hacer si ellos no quieren y finalmente, el aprendizaje situado donde como dice el autor: La acción por sí misma no es en ningún caso suficiente para movilizar la organización de los esquemas sino únicamente en la medida en que tal organización es demandada por un interés adaptativo del estudiante. Del mismo modo, la acción no moviliza la organización de estos esquemas si no hay en ella proximidad cognitiva suficiente a las capacidades propias del estudiante. Situar el aprendizaje tiene ciertamente un aspecto inter-psicológico de práctica socio-profesional en tanto que tal aprendizaje se sitúa en un espacio problemático concreto de la profesión, sin embargo, debemos reconocer que tiene también un aspecto intra-psicológico en tanto que este mismo aprendizaje tiene que situarse, cognitivamente hablando, en el interés personal y en la zona de desarrollo próximo del estudiante.

Encuentro que el autor es seguidor de la corriente de Vigotsky y el texto plantea los preceptos de esta corriente psicopedagógica

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